octubre 26, 2012

211. Don Pedro Bejarano, Cacique General del Pueblo Ngäbe Buglé de Costa Rica



Amilcar Castañeda C.
Programa de Gestión Local 
 
Era sábado 6 de octubre. El alba ya iluminaba un nuevo día, pero este día se veía nublado y quizás triste en el Valle de Limoncito donde habitan los indígenas ngäbes de la Casona de Coto Brus. El sol se negaba a desparramar sus rayos. Los ocultó cual ocaso consciente o cómplice, pues bajo el techo de lata y piso de tierra una persona no miraba sus rayos por casi cincuenta años. Y este día no sería la excepción. Pero dijo el sol, este día nadie lo verá.
Desde días antes y la víspera, al igual que los valerosos bribris de Cebror de Salitre atrincherados en sus tierras, niños, mujeres y mayores pasaron en vela, vigilantes, bebiendo cacao amargo para resistir  las asechanzas de los predadores de la tierra.  
Aquel sábado muy temprano se tornó en un día de lluvia de lágrimas y sollozos de un pueblo ante la partida de uno de los más insignes indígenas contemporáneos, don Pedro Bejarano, el Cacique General del Pueblo Ngäbe Buglé, el sabio guía que había pasado los 100 años sin separarse nunca de su gente.
Fue un fin de semana muy largo que se prolongó todo el lunes. Precedió su sepelio, una última visita por camino de indios a las comunidades del territorio para dejar descansar su cuerpo en una colina de la tierra que amó. Ese lunes todo cerró o se negó abrir, escuelas, EBAIS, negocios.
Don Pedro, fundador de la comunidad y el territorio ngäbe de Coto Brus a mediados del siglo pasado, aunque nacido en Chorcha en la Comarca Ngäbe Buglé – República de Panamá, en un territorio que proyectó y vivió sin fronteras.  Fue mucho más costarricense que políticos y burócratas que por décadas negaron la nacionalidad al pueblo Ngäbe – Buglé, entre otros derechos.   
Inclaudicable luchador por los derechos de los indígenas costarricenses, acompañó las principales gestas de lucha en los últimos cincuenta años. Su palabra sabia y espiritual fue fuente de inspiración y fortaleza en diversos momentos críticos del largo caminar de los indígenas.  Se forjó como visionario enraizado en las profundidades de la cosmovisión y la historia de su pueblo. Una persona que aprendió a desarrollar el sentido de la vista no con el ojo, sino con la mente y el corazón.
Así lo conocí al Cacique Pedro Bejarano una noche de agosto en 1985, en la Casona, luego de caminar horas y kilómetros entre los barreales de la otra Costa Rica. Su autoridad fue reconocida y respetada en todos los territorios, no solo Ngäbes. 
Luchó incansablemente contra la oprobiosa “ley de Cedulación Guaimí” (1986) que los declaraba extranjeros. Años después, el 19 de abril de 1991 en el Parque de la Paz, fue testigo de honor de la firma de la “Ley de Registro y Cedulación  indígena” durante el gobierno del Sr. Rafael Angel Calderón Fournier; esta norma les reconoce la nacionalidad costarricense.
En el territorio Ngäbe de Coto Brus, en la última década tiene lugar una serie de iniciativas de etnodesarrollo con una nueva visión de la acción pública en el campo de la salud intercultural, la educación intercultural, y otros. Destacan también las iniciativas apoyadas por la Comisión de Regionalización Interuniversitaria Sur de CONARE. Nada de ello pudo iniciarse sin el apoyo decisivo del Cacique Pedro Bejarano.
A don Pedro le preocupaba el rol de la educación y de las universidades, así tuvo una destacada participación en el Encuentro de Universidades Públicas y Pueblos Indígenas realizado en Ochomogo, el 3 de diciembre de 2010. Su mensaje a las universidades debe ser retomado en la gestión de iniciativas relacionas con pueblos Indígenas.
En marzo de 2011, durante la visita del Relator de la ONU, James Anaya, al territorio de Térraba,  la misión de este no inició hasta que don Pedro diera la bendición espiritual invocando a Sibö, a Ngöbo, para que realice un buen trabajo y traiga la tranquilidad a los pueblos indígenas del Pacífico Sur que se sienten amenazados por el Proyecto Hidroeléctrico El Diquís.
En el marco del desarrollo del Técnico en Gestión Local para pueblos originarios, en junio de 2011 tuvimos el privilegio de ser recibidos todo el pleno de estudiantes y profesores en su casa de habitación de Villa Palacios, donde no solo recibimos sus sabias palabras, sino que nos agasajó con una inolvidable fiesta donde el mismo don Pedro interpretó con su flauta y tambor los cantos sagrados del pueblo Ngäbe.
Don Pedro, eres grande, ya estás entre los ancestros, seguirás iluminando y acompañando las luchas de tu pueblo en la construcción de un buen vivir, en una Costa Rica y una patria grande donde todos quepamos sin discriminación, sin inequidad, sin exclusión.
Don Pedro oficiando la ceremonia espiritual durante la visita del Relator ONU James Anaya a Térraba (marzo del 2010).


El Cacique Pedro Bejarano  interpretando cánticos cosmogónicos ngäbes en su casa de Villa Palacios, junto a él su secretario, don Francisco Rodríguez.

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